Por José Manuel Ramírez
En la Basílica de Nuestra Señora de Zapopan, 19 sacerdotes de la generación 2008, agradecieron a los pies de María su ordenación sacerdotal, al celebrar este jueves 11 de mayo, su XV Aniversario de que fueron consagrados sacerdotes para la Arquidiócesis de Guadalajara.
El Padre, Juan Homero Silva Jiménez, párroco de la Parroquia de San Juan Diego Cauhtlatoatzin, en Zapopan, recordó en su homilía como inició, con su ordenación sacerdotal, la conformación de su grupo sacerdotal luego de los años de estudio en el seminario.

“Hoy nosotros estamos aquí, en esta Basílica significativa de nuestro Estado, de nuestra patria y de nuestra ciudad, para agradecer al Señor a través de María Santísima el Don del Sacerdocio. María Santísima siempre ha estado acompañándonos en nuestra vocación y ahora este grupo estamos ante sus pies para agradecer”.
Dijo que como sacerdotes les corresponde manifestar al pueblo de Dios la paternidad divina, reconociendo que son hijos de Dios y que pueden hacer que los fieles, hombres y mujeres, también se sientan hijas e hijos de Dios. Pidió a sus compañeros no dejar de agradecer a Dios la vocación sacerdotal a la que han sido llamados desde hace quince años.
En la celebración eucarística los sacerdotes pidieron a Dios por el eterno descanso de dos de sus compañeros; así como por sus familiares y amigos que les acompañaron en esta misa de acción de gracias.
Antes de terminar la celebración, los sacerdotes renovaron sus promesas sacerdotales, se presentaron e hicieron saber en qué parroquias prestan su servicio en el ministerio sacerdotal.


