ALERTA LA OIT POR CONDICIONES PSICOSOCIALES EN EL TRABAJO

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Por: Redacción/ TEN/ Empresarial

La salud mental y física de la fuerza laboral mexicana se encuentra en un punto crítico tras la revelación de un alarmante informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) dado a conocer este 22 de abril, el cual estima que más de 840,000 personas mueren anualmente en el mundo debido a riesgos psicosociales.

En un país como México, donde las jornadas laborales extendidas y la precariedad en la seguridad en el empleo son retos estructurales, estas cifras resuenan como una urgencia de política pública y empresarial.

De acuerdo con el documento titulado “El entorno de trabajo psicosocial: avances mundiales y vías de acción”, factores como el acoso laboral, la inseguridad en la contratación y las altas exigencias con bajo control no solo erosionan el bienestar emocional, sino que tienen consecuencias letales.

El estudio vincula directamente estos entornos con enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares y trastornos mentales graves, incluyendo el suicidio.

Para México, esto representa un desafío mayúsculo, considerando que el país ha lidiado históricamente con niveles de estrés laboral que superan promedios internacionales.

La magnitud del problema trasciende lo humano y se traduce en un impacto económico devastador. La OIT calcula que la pérdida de casi 45 millones de años de vida saludable —debido a discapacidades o muertes prematuras— genera un boquete financiero equivalente al 1.37 % del PIB mundial cada año.

En el contexto mexicano, donde la productividad se ve constantemente frenada por el ausentismo y el «presentismo» (trabajar sin estar en plenas facultades por enfermedad), la gestión de estos riesgos se vuelve una pieza clave para el desarrollo económico sostenible.

El informe redefine el entorno de trabajo psicosocial no solo como la interacción entre compañeros, sino como la arquitectura misma del empleo, desde el diseño de las tareas y la claridad de funciones hasta el impacto de la vigilancia digital y la inteligencia artificial.

Manal Azzi, especialista de la OIT, advierte que, si bien las nuevas tecnologías ofrecen flexibilidad, también pueden intensificar riesgos si no se acompañan de políticas de desconexión y apoyo organizacional.

Para frenar esta crisis silenciosa, el organismo internacional hace un llamado a los gobiernos y empleadores a integrar la salud mental en los sistemas de seguridad y salud en el trabajo.

En México, la implementación de normativas para combatir el estrés laboral enfrenta ahora el reto de profundizar en las causas estructurales, priorizando el diálogo social y una gestión que entienda que un entorno laboral saludable no es un lujo, sino una condición indispensable para la supervivencia de los trabajadores y la resiliencia de las empresas.