Las autoridades de Guadalajara no se ocupan por la prevención de accidentes y otros delitos sobre el anillo periférico

Por Víctor Galindo

A unos 200 metros de la academia de policía municipal de Guadalajara, sobre el anillo periférico oriente (rumbo a Tonalá), yace una estructura de lo que parece ser un puente peatonal; y a pesar de que constantemente suceden atropellamientos con resultados fatales, a la autoridad poco o nada parece importarle, ya que durante la actual administración (llena de obras), nadie con jerarquía dentro del ayuntamiento tapatío se percató de que este punto de Guadalajara, (en donde no es muy turístico), hay habitantes que todos los días cruzan el peligroso anillo periférico, hasta 6 veces en el día, poniendo en riesgo su vida.

Y es que, al parecer las autoridades municipales minimizan los riesgos en torno a esta estructura, no solamente es el riesgo por cruzar la arteria, durante el día alumnos de una escuela ubicada en la colonia jardines de la Barranca, pasan por el lugar, en donde se esconden mal vivientes, indigentes y exhibicionistas.

«A veces, de entre los hierros y las plantas, salen tipos con aspecto indigente, o drogadictos, pidiendo dinero, o asustando a las personas y los niños que pasan por el lugar» dijo una madre de familia que señala, «son muchas veces que lo reportamos pero no vienen a hacer nada».

El puente, continua padeciendo los embates de la naturaleza, pues el deterioro por la oxidación derivada del abandono y vandalización, así como las condiciones de vegetación y otros; transforman el entorno en un peligroso punto, a cualquier hora del día o de la noche.

Y es que a escasos metros la parada de transporte obliga a los usuarios, que en su mayoría son vecinos de las colonias aledañas, como San José Rió Verde, Jardines de la Barranca, el Bethel, la Heliodoro Hernández Loza y otras, a exponerse a ser asaltados, pese a la cercanía de las instalaciones del edificio policíaco.

Por lo anterior, existe una incertidumbre entre los habitantes del oriente de Guadalajara, debido a que es totalmente incierta una fecha para que se ensamble la estructura de este puente que es necesario, al menos para eliminar el riesgo de morir atropellados.

Lo cierto es que, a muchos años de permanecer olvidado por las autoridades del municipio, lo único cierto es que en esta administración «ciudadana», tampoco voltearon para el oriente, o no supieron, o simplemente no quisieron atender este problema.

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